GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS, MARBELLA…por una noche tan emocionante que quedará grabada en mi corazón para siempre.
Broche de oro a una producción espectacular con unos compañeros artísticos y técnicos inmejorables.

Ahí quedarán, para siempre, los choques de las espadas, la poesía de Shakespeare, los últimos alientos, gritos, reivindicaciones, susurros, contradicciones, conspiraciones, mentiras y verdades de estos personajes.
Pero, también, el esfuerzo de todo un equipo HUMANO, delante, detrás y por todos lados; las risas, la sangre, sudor y lágrimas por defender esta obra maestra y estar a la altura de lo que esconde cada palabra y descifra cada imagen, las lesiones, el agotamiento, el no entender para luego descubrir, la frustración, la satisfacción, las dificultades, los saltos al vacío, el disfrute, la apuesta, las miradas cómplices, los cambios rápidos, la generosidad, la conexión, la pasión, la amistad, Mérida, los Teatros del Canal, Málaga, Medellín, Olmedo, Pamplona…

Todo eso quedará ahí, para siempre, en el teatro que me ha visto crecer.
Cuando sea viejecita y pasee por ahí, sabré que todo, todo, todo esto…seguirá contenido ahí, en esa cajita.
Qué suerte la mía.
Aunque sea el final de esta aventura, esto no acaba…pues yo siento como si todo volviera a comenzar…con un «yo» renovado, una actualización 2.0 de todo mi ser, un reseteo del alma de alto voltaje, preparada para seguir viviendo, ahora ya con toda esta experiencia en la mochila que me hará, sin duda, mejor persona y mejor actriz.

GRACIAS a todos los que nos acompañasteis.
❤️